Nódulo tiroideo


 Se define como la presencia de un bulto en la glandula y es un grupo de células del tiroides que en su desarrollo se ha separado ligeramente de la línea de células principales y constituye un grupo celular diferente.

La clave de estos nódulos es que unos son benignos y otros malignos. Por tanto el problema fundamental es descartar que sea un cáncer de tiroides. Las formas benignas suelen ser una hiperplasia nodular o un adenoma folicular.

Aproximadamente el 4% de la población tiene un nódulo en el tiroides (más frecuente en mujeres)

¿Cómo diagnosticarlo?

Nódulo tiroideoTres datos son fundamentales: si produce síntomas, si produce hormonas o si es maligno.

Para que produzca síntomas debe de tener al menos 3-4 cm y comprimir alguna estructura vecina (traquea, nervio recurrente, esófago). Si esto ocurre tiene indicación de cirugía.

Sólo un 5% producen hormona y cuando esta a niveles muy altos se denomina adenoma toxico . El tratamiento inicial es con medicamentos antiroideos y posteriormente con cirugía o menos comunmente con yodo radiactivo.

La puncion del nodulo (PAAF) permite valorar si es maligno o no.

La ecografía permite valorar el nodulo y la presencia de bordes irregulares y microcalcificaciones hacen sospechar malignidad. La ecografía permite valorar si el nodulo es solido o quístico.

Hoy dia la gamagrafia de tiroides ha pasado a un segundo plano en la valoración del nodulo tiroideo.

¿Cómo tratarlos?

Hay muchos nódulos y solo unos muy pocos son malignos. El criterio final para la extirpación de un nódulo debe ser la punción citológica, que debe de hacerse siempre excepto en los nódulos de tamaño inferior a 1 cm.

Si la punción citológica evidencia células malignas o hay sospecha de malignidad, el nódulo debe de considerarse como un cáncer de tiroides y adoptar la postura terapéutica indicada según el tipo de tumor de que se trate.